Cartas en la mesa

lunes, 7 de enero de 2008

Existen momentos en los que uno suele preguntarse lo que en verdad es como persona fue el resultado de algo planeado o fue algo totalmente imprevisto. No hablo de la pregunta popular "¿qué quiero hacer de mi vida?", sino la pregunta evidentemente posterior "¿qué hice con mi vida?". Cuando me imaginaba a futuro, siendo más pendejo, tenía una imagen de un yo-futuro que nada tiene que ver con el que soy ahora, de hecho, me veo igual: como si nada hubiera pasado, como si aún me tuviera que preguntar "¿qué quiero hacer con mi futuro?".No creo haber crecido una mierda, quizás sería hora de que lo empiece a hacer, es momento de que me encuentre. Ultimamente estuve convenciéndome de que mi terquedad me condujo a un camino sin salida, un lugar donde pienso creer tener la razón y la certeza de estar equivocándome. El que desentona soy yo, eso está claro, pero hace mucho y hace poco conocí a una persona que crea la sensación de tener sólo la razón y de perder la certeza de equivocarme. Es rebuscado, lo se, sin embargo hace que no me sienta tan solo.

2 opinaron:

# dijo...

Te queremos Goncalves!! vamos que todavia tenemos mucho por destruirnos, quién quiere tener una vida hecha? se vive el día a día, eso de perseguir los sueños dejaselo a Cris Morena jajaja, 17 años de joda, loco, no paraaaa! la puta que me pario (perdon mamá) voy a cumplir 18 años y todavía no hice una chota en mi vida aaaaaaaaaa jaja que me importa, mañana estas invitado al cumple de Nanote, y no vengas a hacerte el filosofo que Manu ya nos tiene las bolas llenas, gracias!

Ezequielo

Manu dijo...

Estamos en las mismas y necesito hablarte de algo importante, igual nos vemos el sabado, pero ojala te conectes hoy y tengamos nuestras charlas filosóficas, que ahora mismo las estoy necesitando.